Puedo tocar la espera

2/15/2005 Textos
Silsh
 
Por:   Spinazzola Silvia
Puedo tocar la espera que se viste de eterna en la costura de la sombra que nos une y nos separa, con este nudo acobardado de silencios. Allí, donde distancias se miden por el eco se nos rompe la noche entre las manos aterida de valses sin violines. Apoyada la espalda en el revés de la nostalgia, bebo del cuenco de tus líneas que me acercan disfrazados picos de palomas aburridas, que no entienden de horizontes confluyendo en la magia de alfabetos. Tiemblo, me escondo, vierto mi voz en toneles de vid para añejar locuras juveniles. Tiemblas, sigues mis huellas, me muestras tus barajas con ingenio, matas callado los murmullos maliciosos ignorantes de musas que agonizan en brazos de la infamia. Y en una lucha despareja, por este devenir que nos sofoca, vamos gastando días hambrientos de ternuras que nos queman sin saber como bajar la luna, que nos juzga cobardes por maniatar la puerta encadenada de palabras. © Silsh