Para continuar su camino

3/8/2018 Improbables

Meandros, sobre Jorge Ader

El deseo de escritura suele ser un mar calmo y dulce en el que los cuerpos excitados, impulsados por vertebradas -y a veces dolorosas- convulsas de reticente trascendencia, ansiados de existir, embeben sus extremidades en sus endebles y ambiguas aguas, espesura de miel y metal ambarino que corroe la pálida y sedosa superficie que anhela, espía y roza. Escribe.

 

 
Por:   Rotundo Laura

Su devenir implacable invade de cuajo hasta sus más recónditos espacios: la lectura es vil porque dirige -o redirige- los sentidos diseminados. Acérrima, extenuante -y extenuada- revela o descubre o ansía puntos de contacto entre sus líneas y otros textos, otras ficciones, otras vidas, otras lecturas, otras otredades. Su flujo es inmanente, cambiante y por-venir; sin embargo su evocación a priori es peligrosa ya que sus deseos fáusticos, endemoniados y en pugna, pueden hacer caer sus débiles fibras de exuberante belleza sobre llamas que obturen aquel primitivo deseo trastocando su ansiado elixir de manera que, huraño, en el momento del retorno, devuelva fragmentos de una celada hilados solo por aspiraciones de continuidad.

 

La escritura transformadora es transformada en instrumento de dicción y Jorge Ader la toma en sus avatares para hacer desfilar -amoroso y vital- una trayectoria colmada de heterogeneidades que contribuyeron a construir una existencia ligada a innumerables, diversos y exitosos ámbitos que atraviesan la vida, la familia y los negocios, la academia y las instituciones, en concomitancia con una filosofía pareja y de admirable solidez a lo largo de sus íntimos y éxtimos recorridos. Los negocios, la filosofía y la familia constituyen el núcleo de existencia que esboza el conflicto resuelto de una vida en plena apertura y deseosa de caminar en torno siempre de sus brillantes pasos.

Seducido por una trascendencia alcanzada ya por otras publicaciones, redobla su apuesta con Meandros para redescubrir la escritura y sus pasillos secretos insinuando y exhibiendo las bambalinas de una trayectoria implacable de principios y valores, innovadora en su especificidad y sensible en sus bases dando cuenta de los beneficios alcanzados. Su admirada y orgullosa visión de los caminos recorridos que van y vienen, disertan y reflexionan a través de disciplinas que, emparentadas, consiguen aumentar su valor, resalta a la vista y logra un efecto sobrio de espejismos anonadados y emparentados que iluminan su escritura de soberbia y ambiciosa amplitud.

Los apuntes corregidos y recopilados, reescritos y seleccionados, las confesiones y secretos develados, desean revelar una vida incólume y prolífera, alabada por pares y siempre sostenida sobre confortables cimientos que, encofrados por citas de relevancia académica, diversifican y amplían un panorama alentador permitiendo elevar la apuesta logrando una marca firme y límpida de ansiada trascendencia.

Meandros, Voria Stefanovsky, 2017.