La trascendencia en un mundo distópico

4/6/2023 De interes

Los primeros significados que atrae la palabra distopía en el imaginario compartido se relacionan con ciudades sumergidas, cadáveres amontonados, ciudades en ruinas, escenarios desolados, maquinarias destruidas y montones de basura en descomposición. 

 
Por:   Ferro Roberto

Los primeros significados que atrae la palabra distopía en el imaginario compartido se relacionan con ciudades sumergidas, cadáveres amontonados, ciudades en ruinas, escenarios desolados, maquinarias destruidas y montones de basura en descomposición. En síntesis,  la distopía  se asocia, al pesimismo, a un horizonte de expectativas catastróficas que aluden a miradas tenebrosas sobre el futuro a partir de un diagnóstico negativo del presente. Sobre esos presupuestos la novela de Miguel Ortemberg,   ZHAO el brillante por encima y más allá de todo, lleva a cabo dos desplazamientos decisivos, ante todo, el mundo narrado es el actual, reconocible hasta en los más mínimos detalles, pero con la sutileza de no exponerlo de manera uniforme; los escenarios forman parte decisiva del sentido de la novela, en esos espacios se contraponen aquellos personajes que se desenvuelven en la modernidad tecnológica de última generación, con los que viven en zonas del interior de la Argentina, continuadores de las tradiciones ancestrales de los pueblos originarios integrados con las oleadas de inmigración. Luego, y no menos importante, la trama novelística exhibe el fino ensamble de varios géneros literarios, los motivos de la narrativa de ciencia ficción, las intrigas de la novela de espías, una lúcida variación de la novela pastoril, todos ellos articulados por una gestualidad que rememora las rapsodias, tal como lo pone de manifiesto el modo de nombrar las secciones del relato. Procedimiento decisivo porque pone en la letra la impronta propia  de un género clásico; en la Grecia Antigua, los fragmentos de un poema épico los recitaba un rapsoda que cantaba o declamaba partes de la obra. En la novela de Ortemberg ese rapsoda es el arcángel Gabriel, lo que implica que el entramado, al que me refería más arriba, es obra de una voz delegada portadora de un hálito religioso que orienta el significado del texto a una dimensión trascendental determinante para el protagonista, Zhao, un androide que elegirá la finitud existencial como  destino de su aventura terrenal.

Asimismo y a partir de variadas modulaciones, en consonancia con  el género distopía, ZHAO el brillante por encima y más allá de todo se refiere en última instancia al poder y sus complejos entramados aludiendo a circunstancias histórico-sociales reconocibles para el lector. El modo en el que culmina la novela de Ortemberg aporta un resquicio de esperanza de que el mundo o una sociedad determinada puedan cambiar a mejor, ajustarse a un antiguo modelo utópico en el que otros hombres creen, ejercitan y, que acaso, podría concretarse. Esa circunstancia queda sometida al libre albedrío del androide, es decir en última instancia la posibilidad de trasformar la realidad depende de la libertad y la disposición de la especie, porque Zhao se trasmuta en humano cuando asume su finitud.

La trama argumental comienza cuando al protagonista principal le ocurre un hecho fortuito, el lector se anoticia luego de la intervención del arcángel, que provocará el descubrimiento  del verdadero funcionamiento del mundo para el que ha sido fabricado y se rebele contra esa situación. La riqueza narrativa de la novela de Ortemberg se funda en gran medida en la plasticidad con la que recurre a la hibridación genérica, desde esa perspectiva el hecho fortuito es un motivo lindante con el realismo mágico.

Hay en la narración  un punto nodal en el que se confrontan los peligros de determinados usos de la tecnología que no proceden de los dispositivos mismos, sino del capitalismo tardío occidental y de la autocracia autoritaria china que programan en simetría pasmosa sus usos y orientaciones. El aporte distintivo está centrado en  que en lugar de asociar lo distópico al pesimismo de las personas, a la introspección y la catástrofe personal; en otras palabras  el peor mundo posible, uno en el que no hay salida ni esperanza, en Zhao se narra como el protagonista se rebela contra esas circunstancias.

La prosa de Miguel Ortemberg se abre a deslumbrantes entrecruzamientos líricos a través de referencias culturales en las que se revitalizan los mitos clásicos y la belleza de la mano de la ironía y toques de fino humor. La novela atrae y deleita por la maestría en el despliegue de la trama, en el dominio de los registros y matices expresivos y por la aguda reflexión sobre los secretos del corazón humano. Con un nivel de detalle notable y una gran profundidad narrativa, Ortemberg consigue establecer un ajustado equilibrio entre la novela distópica y una aguda sátira social al tiempo que compone una serie de escalofriantes revelaciones sobre el infame designio de los poderes que se proponen el dominio del mundo.

Buenos Aires, Coghlan, junio de 2022.

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Ana Abregú.

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