La fuga de las voces y los cuerpos. Subvirtiendo el canon. Respiración involuntaria de María Claudia

Al modo de un epígrafe que conecta el texto que precede y presenta con otros anteriores, la primera parte de Respiración involuntaria de María Claudia Otsubo establece una ligazón con Canon de Alcoba de Tununa Mercado. 

De algún modo, comenta, dialoga, lee y reescribe muchos de los elementos que se desarrollan en los relatos mencionados. No repite sino que difiere, agrega, precisamente lee, porque construye texto y sentido alrededor de los campos semánticos puestos en funcionamiento en los relatos del volumen al que se refiere. La intertextualidad y la reescritura, de un modo semejante a un cuerpo que se desviste, son fenómenos que en el texto de Otsubo se exhiben sin pudor.  Canon de Alcoba incluye como epígrafe precisamente la definición de diccionario de la palabra “canon”: “Fuga denominada perpetua, en la que las voces van entrando sucesivamente, repitiendo cada una el canto de la que la antecede…” Así es que la idea de la palabra incesantemente repetida –“la palabra soplada”, podría decirse, como apunta Derrida– ya es postulada por el texto con el que Respiración involuntaria está dialogando, por eso sobreviene para decir y se insinúa en el texto que lo cita. Se escribe leyendo parece venir a decir el texto de Otsubo, sin afán de ocultamiento ni veladuras. La alcoba, ese recinto que “crea una realidad propia” (Canon de alcoba), se traspola a la interioridad de un cuerpo en el que no es posible situar fisiológicamente al deseo (parafraseando de algún modo el relato “Oír” de Canon de Alcoba). Los dos textos  poseen el afán de indagar en las distintas e incalculables formas del erotismo y apartarse de la habitual universalización de algo que se considera inasible y difícil de definir si no se explora en la interioridad de cada cuerpo. Se establece así una microscopía de lo singular y una indagación en el devenir del deseo. Estos textos  vienen a afirmar que lo que se presenta como canónico existe para ser subvertido.  Algo del orden de la libertad, en sentido amplio, se pone en juego allí y hace proliferar los cuerpos y las voces. A propósito de esto último y trasladando esta idea o análisis a una dimensión de la escritura, ya Borges pensó y escribió en “El escritor argentino y la tradición” que la literatura se torna singular en el desvío, en la diferencia. La tradición literaria es en algún sentido la memoria del canon. En Tununa Mercado la escritura se presenta como una puesta en escena de una memoria, y acaso la escritura se estructure como un cuerpo, con sus marcas que se ponen de manifiesto en el relato, en la palabra. Por otra parte, hay algo del orden de un “saber del cuerpo” –como mencionaba Sarlo en su análisis sobre Emma Zunz– específico de la mujer que vemos exaltado tanto en Canon de Alcoba como en Respiración involuntaria. El trabajo que realizan ambos textos podría pensarse en términos de la construcción del cuerpo de la mujer y de una postulación de un erotismo singular en relación a ese cuerpo, constituyéndose como sujeto de deseo por excelencia y de algún modo describiendo ese cuerpo y sus saberes desde ese punto de vista particular. En esta línea el texto de Otsubo continúa su recorrido sobre este tópico y en el apartado que sigue al que mantiene el diálogo con Tununa Mercado presenta un poema con cuatro partes llamado “Mujer”. Allí pueden destacarse distintos rasgos de la mujer, entre los que se destacan el cuerpo y la voz. En este poema la mujer se establece con un colectivo, como entidad múltiple que se libera y habla al mismo tiempo que se desviste, desea y se muestra como el cuerpo responsable de la génesis de la vida a modo de  rasgo primigenio.

 

    Denise Pascuzzo nació en Buenos Aires, el 4 de enero 1982. Licenciada en Letras por la UBA e integrante del Instituto de Literatura Hispanoamericana. Es investigadora de la Universidad de Buenos Aires, participa en el grupo “Literatura Latinoamericana y visualidad” y en proyectos dirigidos por Gustavo Lespada y Andrea Ostrov. Organiza junto a Silvana Lopez, jornadas de literatura sobre escritores argentinos, que se realizan en el MALBA desde el 2012.

DESTACADOS

Almas de Griselda Gambaro por Ana Abregú

Soy una multitud. Cuando pienso o siento, ignoro quién piensa o siente.

 

[Fernando Pessoa].

 

Almas presenta  un intenso monólogo en el que la protagonista, Marion, entabla un diálogo consigo misma.

Marion ejecuta una impresionante transmutación al encarnar alternadamente voces que son un diálogo consigo misma; una forma de neutralizar la decepción que le produce las contradicciones de su realidad; logrado con una actuación de gran complejidad y profundidad. 

PERSONAJES

Electrónica de Enzo Maqueira

No creo en la eterna adolescencia. Ni en la vida ni en la música. El que se escuda ahí es porque se resiste a crecer.

 

[Juan Carlos Baglietto]

 

La novela se caracteriza por la compleja narración que combina la primera y la segunda persona para retratar la experiencia íntima y fragmentada de su protagonista, La profesora que se enamora del alumno adolescente. Este vínculo, más allá de ser una relación truncada, simboliza el cierre de una prolongada adolescencia propia de una generación de clase media argentina educada en los años 90. 

DRAMATURGIA

FRIDAS de Cristina Escofet por Ana Abregú

Yo habito la grieta entre lo que soy y lo que digo ser.

 

[Silvia Plath]

 

La obra comienza con Ana Yovino, presentando a Frida, un encuentro profundo entre la destreza del cuerpo actoral y la tradición mexicana de la muerte, en un cruce entre memoria, cuerpo y poesía.

Yovino baila en traje blanco y máscara de calavera, en una apertura que establece el vínculo con la ancestral celebración del Día de Muertos, donde la muerte se acepta y se honra con una estética que gira en torno a la calavera como emblema de transformación y reconciliación con el ciclo vital.

 

Almas de Griselda Gambaro por Ana Abregú

Soy una multitud. Cuando pienso o siento, ignoro quién piensa o siente.

 

[Fernando Pessoa].

 

Almas presenta  un intenso monólogo en el que la protagonista, Marion, entabla un diálogo consigo misma.

Marion ejecuta una impresionante transmutación al encarnar alternadamente voces que son un diálogo consigo misma; una forma de neutralizar la decepción que le produce las contradicciones de su realidad; logrado con una actuación de gran complejidad y profundidad. 

Dichas y desdichas del juego y devoción por la virgen por Ana Abregú

El teatro es un espejo que pone delante de los hombres a la realidad, con todas sus grandezas y sus miserias

[Lope de Vega]

 

El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.

[Williams Shakespeare].

 

Comedia alegórica con estructura del Siglo de oro español, y conexiones con el universo shakespereano. Comedia aurisecular escrita por Ángela de Azevedo, con la adaptación de Julieta Soria. En esta obra, el escenario se convierte en un tablero de juego donde el Demonio y la Virgen juegan con el futuro, simbolizando una batalla entre ambas fuerzas sobre el destino y la fe. La representación incluye elementos de juego y conflicto entre figuras religiosas, combinando temas de azar, fe y amor en la trama. También en contacto con El pleito del Demonio con la Virgen, de diversos autores, siendo la más común atribución a Francisco de Rojas Zorrilla (1607-1648), importante dramaturgo del Siglo de Oro español.

 

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